Desde hace un tiempo me encontraba buscando ordenar mis proyectos personales tratando de complementarlos con mi horario laboral de lunes a viernes, para mi infortunio fue una tarea que pocos frutos me dio, el hecho de querer mantener un sobre horario y preparar la cabeza para “continuar” trabajando me parecía desgastador sin embargo y luego de pasar por un par de cambios de casa, una cirugía, comencé a replantear la forma en que miraba este valioso tiempo a libre disposición,  comencé a relajarme, a hacer lo que me naciera, sin forzarme, sin presionarme, fue así que me liberé de las ataduras que implicaba la “obligación” y todo ha continuado su curso naturalmente, he logrado avanzar – aun lento- en mis proyectos y propósitos,  pero me siento tranquilo con el hecho de estar avanzando siempre, porque por lo menos mi visión es esa, el constante movimiento.
Fue así que llegué hasta esta conferencia de  Stefan Sagmeister, quien pese a estar una situación de privilegio no deja de tener razón y es que en nuestra realidad país, el trabajo creativo dista mucho de tener una valorización que permita darse ese tipo de licencias, pero sí, es hacia donde se debe apuntar, puesto que todo desarrollo humano debe considerar la salud como foco esencial de nuestras vidas, respetar nuestro cuerpo, nuestros tiempos, nuestra respiración y no forzarlo a ejercer tareas excesivas, es aquí donde el tiempo libre y el ocio son fundamentales, puesto que dan el pase para ese estado de bienestar en donde confluyen las ideas y la resolución de problemáticas, el hecho de darnos licencias tales como hacer lo que nos venga en gana, comer algo que nos guste, romper la rutina frecuentemente, darnos una vuelta, conversar o reírnos dentro de cada jornada, y por sobretodo, no cargarnos excesivamente de obligaciones por querer abarcar, finalmente las soluciones encontradas durante períodos de presión definitivamente no son de la misma calidad y solidez que en caso contrario.

Sé muy bien del estrés que es la media hoy en día, pero no quiere decir que esto sea lo correcto, pese a que de algún modo debamos aprender a convivir con él, pero de una manera saludable, no, que se transforme en nuestra tensión constante y que lo internalicemos. El poder aprovechar el tiempo libre, a través de vivir el ocio, sentirlo y ser conscientes de lo que nos pasa, también nos hace llegar a estas conclusiones y a muchas otras, solo si nos lo permitimos. ¿Y tu cómo abordas tu tiempo libre?